Sembrando Vida
El presente Proyecto, está diseñado y pensado en aportar y compartir parte de los conocimientos adquiridos en este Diplomado en desarrollo sostenible, “Herramientas didácticas para la acción climática”. A lo largo de estas sesiones fue como la paradoja del sembrador, que prepara la tierra donde cultivará con gran fe y entusiasmo para lograr una gran cosecha. Así me visualicé durante este tiempo que estuve participando y realizando cada una de mis actividades de las tareas dentro del mismo.
Fueron sesiones de gran aprendizaje y mucha reflexión en torno a nuestra realidad que vivimos en la actualidad. Interrogantes que aún no se contestan en su totalidad, porque hay mucho por hacer.
Por tal motivo este Proyecto de “Sembrando vidas”, así lo nombre porque hay mucha expectativa de aportar herramientas sustentables para abonar a los conocimientos que compartiré a cada uno de mis alumnos, padres de familia y compañeros docentes, en la escuela primaria donde tengo el gusto de llevar acabo mi práctica docente.

La creación de un huerto escolar es una de las herramientas pedagógicas más completas y transformadoras disponibles para la comunidad educativa. No solo se trata de enseñar a sembrar plantas, sino de transformar el entorno escolar en un laboratorio vivo donde convergen la ciencia, la ética ambiental y el desarrollo comunitario. A opinión personal, el huerto escolar es un recurso interdisciplinario excepcional por lo siguiente:
- Pensamiento Matemático: mis estudiantes podrán calcular el área a cultivar, midiendo la profundidad de la siembra, y estimar la producción mediante razones y proporciones, aplicando presupuestos y estadísticas graficadas.
- Saberes y Pensamiento Científico: observarán el ciclo de vida de las plantas, la fotosíntesis, el papel de los polinizadores, y descomposición de la materia orgánica por medio de la composta.
- De lo humano a lo comunitario: el huerto escolar es una intervención directa en los hábitos de vida de los niños
La elaboración de huerto escolar se justifica porque convierte la sostenibilidad en una práctica diaria, mejora la convivencia escolar y dota a los estudiantes de competencias clave para la vida, propiciando y practicando una alimentación sana.